HUSO HORARIO

  • 24 de April de 2022

HUSO HORARIO

La Sociedad Deportiva Logroñés cae en Lezama por la mínima en un partido al que acudió 3 minutos tarde. Un retraso que resultó finalmente letal.

Los blanquirrojos confundieron el huso horario en Lezama y para cuando quisieron darse cuenta Artola ya había adelantado a los “cachorros” en el marcador. El Bilbao Athletic le dio todo el sentido a la expresión “salida en tromba” y sometió al Logroñés a una tiranía sin balón que concluyó con un gol de cabeza del “nueve” rojiblanco a pase –también con la testa- de Núñez, uno de los destacados en el cuatro de Patxi Salinas.

Los riojanos tuvieron que esperar hasta el veintitrés para entregar la carta de presentación en el partido. Lo hizo Emilio desde la frontal del área tras pase atrás de Cubero. Estiró Aguirrezabala a su izquierda y respiró al ver pasar el balón por el exterior del poste. Llegaban los de Llona al encuentro, aunque la presión en la medular de los vizcaínos, acompañada por contras furiosas, alimentaba el peligro local. La banda derecha fue un quebradero de cabeza para Paredes y las ayudas de Soberón. Núñez y un indetectable Adu amenazaban con cerrar el partido antes del descanso. La réplica llevó el sello de Sergio Cubero, dueño ya de los balones parados en la Sociedad Deportiva Logroñés. Su disparo obligó a Aguirrezabala a mostrar credenciales de portero de Primera despegando hacia su ángulo izquierdo.

El infortunio visitante se concretó en esa fase del partido en la lesión de Emilio. El capitán tuvo que ser sustituido por Álvaro Arnedo. En éstas, se llegó a la pausa con la sensación de que Víctor Vidal se había enfrentado a una titánica tarea para sujetar al equipo.

El segundo episodio se inició con los blanquirrojos algo más incisivos. El ala izquierda asistió a la irrupción de un Asier Córdoba muy vertical, pero sin encontrar el remate de sus compañeros. Vidal seguía a lo suyo y el Bilbao Athletic espaciaba cada vez más sus acercamientos al área visitante con Artola, de nuevo, como estilete. La más clara para los riojanos la tuvo Calderón en su cabeza, pero los tiempos no fueron precisos y el remate se fue ligeramente elevado.

Los últimos veinte minutos, más seis de alargue, vinieron condicionados por la segunda amarilla a Beñat Prados por entrada a Javito y por las constantes pérdidas de tiempo locales a raíz de la inferioridad. Se jugó poco y con un punto de ofuscación por parte de los que sumaban uno más y apenas hubo ocasiones reseñables. Los centros laterales y algunos córneres pusieron la emoción a la recta final de un partido empeñado en extinguirse sin sobresaltos.

El partido terminó con la afición blanquirroja pendiente de un desenlace poco prometedor y de lo que sucedía 400 kilómetros más al sur, en Talavera de la Reina. Allí, el tanto del empate de Quiles aliviaba la fatiga riojana, fatiga provocada por el sofoco de ir en contra de un reloj atrasado en tres minutos.