A CUBIERTO

  • 22 de May de 2022

Acudía la Sociedad Deportiva Logroñés a Villaviciosa de Odón con tres coordenadas subrayadas en su hoja de ruta después del regocijo del sábado pasado: seguir manteniendo la competitividad del bloque, dar minutos a jugadores poco habituales en el once titular y dignificar la competición cuando los objetivos reposan ya en la caja de caudales. Bajo esa premisa, los blanquirrojos regresaron de Madrid con la labor cumplida. Sólo el resultado se negó a sumarse al haber de los de Llona.

Las condiciones meteorológicas, con lluvia racheada, fuerte viento y oscuridad parcial, protagonizaron el arranque del choque entre el Logroñés y el DUX Internacional. Los locales, acuciados por la clasificación, intentaron desatar su tormenta perfecta de inicio y lo consiguieron por el flanco izquierdo. Allí, dos relámpagos de Alberto Gil anunciaron el primer gol de la tarde-noche. Incursión del extremo hasta la línea de fondo y gol tempranero del eterno David Barral.

Comenzaban perdiendo los visitantes merced a una entrada en partido más incisiva de los locales que se materializó, minutos después del 1-0, en una asistencia al travesaño desde campo propio de Herrero, ante la que Vidal resopló. Tras el susto, los blanquirrojos recuperaron la idea de todo el año de crecer con balón y empezaron a llegar las visitas al área de Badiashile, especialmente por la banda de Asier Córdoba. La más clara la tuvo Sandoval, instalado en el balcón del área. El asturiano eligió el tiro potente y centrado para lucimiento del cancerbero galo. Ledo, ayer en el eje de la defensa junto a Caneda, la tuvo también en su cabeza a balón parado cuando se anunciaba visita a vestuarios. El esférico perdió dirección en el último instante y se marchó a la izquierda de los tres palos. Llegó el descanso y los aplausos de la afición de la Sociedad Deportiva Logroñés al portero del DUX, quien semanas antes había recibido insultos racistas desde el fondo sur de Las Gaunas en su visita a la UDL.

La reapertura asistió a un dominio territorial de los riojanos con posesiones largas, aunque sin la profundidad necesaria para inquietar a la defensa madrileña, expectante al error blanquirrojo. Éste llegó en una circulación que aprovechó Mancebo para diseñar una contra fulgurante con llegada en “modo tráiler” de Rubén Ramos quien definió de primeras ajustando bola a la escuadra izquierda de Vidal. Manual del contraataque explicado de la A a la Z.

Llona movió el banquillo para intentar resetear el centro del campo y la vanguardia dando entrada a Emilio, Calderón, El Haddadi, Zarra y Pirri en sucesivas ventanas, aunque el partido afrontaba su recta final con poco pulso. Lo terminó de cerrar el belga Seppe Brulmans, al ejecutar una falta directa con maestría y repetir visita a la escuadra.

La recta final del partido sirvió para que Llacer, en la agonía del encuentro, rematara, llegando al segundo palo, un buen centro de Emilio. 3-1

Los blanquirrojos cerraron sus expediciones fuera de Logroño con una derrota en el marcador, pero sin dañar su imagen. Se compitió demostrando que la identidad del equipo no se negocia ni aun viviendo ya a cubierto.