SEGUNDAS PARTES

  • 17 abril, 2022

La Sociedad Deportiva Logroñés desmintió hoy aquel clásico cinematográfico que asegura que segundas partes nunca fueron buenas. Lo hizo con una demostración de eficacia, pegada y verticalidad en un retorno de vestuarios que mereció ovación, galardón y autógrafos.

Pocos de los presentes este mediodía en el municipal de Las Gaunas se hubieran aventurado a predecir al descanso un marcado final con cuatro goles. Los primeros 45 minutos fueron plomizos y sólo mereció aparecer en las crónicas el cambio de Calderón tras un fuerte encontronazo con Tropi. El impacto se saldó con varias grapas en la zona de la ceja y sensación de mareo en el extremo almanseño que le impidió continuar. Sandoval se encargó de sus líneas de diálogo. En lo estrictamente futbolístico, sequía pertinaz a excepción de los últimos 5 últimos minutos de una Sociedad más protagonista y que se materializaron en las dos jugadas más peligrosas de los locales. La primera toma, una excelente maniobra en banda de Soberón, centro a ras de hierba y centímetros entre el esférico y la bota de Jon Ander. La segunda, un derechazo a balón parado de Cubero que Álvaro Fernández despejó con apuros cerca de la cepa derecha de su portería. Los blanquirrojos reclamaron mano en la continuación de la jugada con sendos rechaces de la defensa majariega en área pequeña. De los visitantes, muy poco. Algún robo prometedor en tres cuartos, pero carente de la mordiente necesaria para incomodar a un Víctor Vidal, hoy, de nuevo, inquilino bajo el arco local.

La segunda parte se inició con el cuadro de Raúl Llona agitando el árbol con ímpetu y recogiendo frutos en el 48. Disparo potente de Cubero que el meta visitante se quita de encima con apuros. Córner y jugada ensayada. Caneda, descolgado en el segundo palo, devuelve el balón al corazón del área para que Albisua de cabeza lo lleve al fondo de la red. Éxtasis, celebración efusiva y alivio del luto que el equipo vistió en Valladolid.

Al Rayo no le quedó otra que intentar capitalizar el balón y dar un paso adelante. La Sociedad tradujo el nuevo escenario con más clarividencia y encontró la solución definitiva. Líneas juntas y salida en tromba a la mínima opción. En esas llegó el segundo. El metrónomo de Soberón marca el compás de una contra para que Jon Ander encuentre su tiempo y lugar en la partitura. Pase de la muerte y fin a una infausta racha de porterías cegadas para el de Vitoria.  

El Rayo tuvo antes de eso el empate en un tiro cruzado de Mawi, pero el momento era local y, de nuevo, Jon Ander amplió la ventaja al contraataque. Sandoval hizo de generoso benefactor con una dejada en el área pequeña y el “nueve”, previo recorte a sangre fría, batió a Álvaro Fernández.

Los de Llona cerraban el desenlace de una película que amenazó con melodrama y terminó con la banda sonora blanquirroja sonando atronadora en un municipal entregado. Durante los créditos finales, Rubén Sánchez  protagonizó una toma falsa al fallar inexplicablemente un gol a puerta vacía con un Vidal ya vencido y Héctor Hernández dejó un bello epílogo en forma de espectacular testarazo que significo el 3-1.

No hubo tiempo para un giro de guión y la Sociedad Deportiva Logroñés sumó méritos para volver a pisar la alfombra roja de la 1ª RFEF el año que viene.

Ficha técnica:

SD Logroñés: Víctor Vidal, Paredes, Caneda, Pelayo (Ledo, 73’), Emilio, Javito (Diego Esteban, 73’), Albisua, Calderón (Sandoval, 28’), Soberón (Pirri, 81’) y Jon Ander (El Haddadi, 73’).

Rayo Majadahonda: Álvaro Fernández, Jorge Casado, Ángel Bastos (Héctor Hernández, 60’), Rubén Sánchez, Nando (Claudio Mendes, 74’), Mawi (Néstor Albiach, 60’), Christian Pérez (Javi Gómez, 60’), Mario (Néstor Susaeta, 74’), Tropi, Borja González, Manny.

Árbitro: Albert Ábalos, comité catalán. Asistido en bandas por Marc Bondía y Jesús Mira. Amonestó a Caneda, Paredes y Javito por la SDL y a Casado por el Rayo Majadahonda.

Goles: 1-0, min. 49: Haritz Albisua; 2-0, min. 57: Jon Ander; 3-0, min 69: Jon Ander; 3-1, min 90+: Héctor Hernández.

Incidencias: partido disputado en un soleado Domingo de Resurección en un césped en perfectas condiciones.

SD Logroñés